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El Pibe Cabeza

Foto extraida de la revista "Todo es Historia" Nº 325 Agosto de 1994.
Editor Emilio Perina y Director Félix Luna



Rogelio Gordillo, el célebre Pibe Cabeza, es uno de los personajes más extraños y violentos en la historia de la delincuencia Argentina.

En los años de la década infame fue considerado el enemigo público Nº 1, sin embargo esa condena era más una opinión de la policía y de la prensa, porque el pueblo lo respetaba y hasta se lo quería a pesar de ser un pistolero, un asaltante y un asesino.

Había nacido en Colón (Bs.As.) el 9 de Junio de 1910. Fue uno de los 7 hijos de Segundo Gordillo y Gregoria Laparda, dos campesinos, al morir el padre muy joven, la mujer se fue con todos sus hijos a la ciudad de General Pico, en La Pampa. Allí creció Rogelio. En la adolescencia trabajó como empleado en una peluquería de señoras y después afilando cuchillos y tijeras. “Anda con malas juntas” se quejaban sus hermanas. En la peluquería conoció a una chica, a quién raptó, el tenía 18 años y ella 15, como la madre de la adolescente se opuso a esa relación, le pegó dos balazos. Estuvo preso durante dos años.

El 8 de Abril de 1930 salió del penal y a los dos días asaltó a un comerciante en la localidad de Mauricio Meyer. Allí se le unen Antonio “El vivo” Caprioli, quién sería su mano derecha y Florián “El Nene” Martinez. Ya no es más Rogelio. Ahora es el “Pibe Cabeza”.

En poco tiempo compran dos coches y se suman a la banda Alfredo Rittondale y Nicolás Castrogiovanni. Pronto son famosos por dos motivos inéditos para la época. Uno de ellos, que daban un golpe tras otro en cualquier pueblo de Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba. El denominado “Triángulo de la Bermudas”. El otro, que como las superbandas actuales llevaban armamento abundante y pesado: ametralladoras, pistolas y fusiles Winchester.

A principio de 1932 llegó a la provincia de Santa Fe. Tras dar un importante golpe a la Compañía Nobleza de Tabacos, los ladrones consiguieron apoderarse de $ 7.400, el botín sin embargo no se correspondía con el gran despliegue de la banda que lograron esfumarse, aunque al día siguiente un percance puso a la policía sobre su rastro. Se supo que una partida de taba, disputada en la fonda “El Tiempo”, en la localidad de Los Molinos, había terminado en un violento altercado con un hombre de la banda en agonía herido de bala. El pistolero falleció sin que el Subcomisario Américo Faciutto, de la sección Seguridad Personal de Rosario pudiera interrogarlo.

El hombre era Antonio Moreno, cabecilla de la banda quién se hallaba refugiado con su gente en la casa del vecino Emilio Linera. Los que escaparon apenas trascendió el incidente.

El episodio mostraba aspectos insólitos. Linera, el contacto de la banda estaba al frente del comité radical del pueblo y respondía a José Luis Mazzini, respetado caudillo de la zona. El hijo de este dirigente fue detenido, acusado de complicidad, y en su domicilio se secuestró un auto utilizado por Moreno y sus cómplices. El Comisario de Los Molinos tampoco era ajeno a los hechos, y fue detenido de inmediato. También quedaron confiscados tres autos, dos Chevrolet y un Ford, que habían sido robados en Bs. As., Ramos Mejía y en la Provincia de Córdoba.

Pero lo más llamativo eran los planes que se manejaban respecto al Pibe Cabeza. Se le prometió nombrarlo Juez de Paz de Los Molinos y en las últimas elecciones nacionales fue apoderado del partido radical. Gordillo contaba en ese entonces con 26 años.

Tras la muerte de Moreno, la banda comenzó a actuar bajo el liderazgo de Cherouvier y el Pibe Cabeza e incorporó a nuevos integrantes, los que continuaron y reactivaron la escalada delictiva.

En reiteradas ocasiones se lo vió en la ciudad de Casilda en cuya jurisdicción, en el boliche de Simonit próximo al puente del Carcarañá, robó un auto marca “Nach Lafayette”. Sin embargo ya comenzaban vertiginosamente a recorrer la recta final de esa delictiva carrera que habían elegido





Evaristo Aguirre