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Coronel Manuel Baigorria y sus Pampas en los Desmochados

Coronel Manuel Baigorria

Al estallar la revolución del 11 de Septiembre de 1853 en Buenos Aires, con el objeto de impedir el Congreso Constituyente de Santa Fe, el ejército entrerriano comenzó a retirarse inmediatamente. El Coronel Manuel Baigorria y Waldino Urquiza, hijo del General Justo José de Urquiza, fueron los últimos que se movieron de Palermo, marchando esa noche a retaguardia amanecieron en Santos lugares. Después de algunos días llegaron a las inmediaciones del pueblo de San Nicolás donde se separaron, haciéndole Urquiza entrega de doscientos cincuenta caballos.

Baigorria pasó el arroyo del Medio y al otro lado tomó de una estancia los servicios de un baqueano, al que encomendó que lo guiara por la izquierda de Monte Flores, después de superar algunos inconvenientes y con otro baqueano siguió su marcha rumbo a la posta de Cerrillos, por la que pasaron al amanecer, y en una estancia de la costa del arroyo Saladillo encerró la caballada. Prosiguiendo su marcha llegó a la Horqueta enterándose por los vecinos de la situación del campo, disponiéndose a partir a los Demochados después de comer la indiada. Al llegar a lo de Manuel Gallegos se alojó en un potrero aledaño a la posta.

Antes de aclarar llegó para entrevistarlo un ayudante del Coronel Gorordo y seguidamente el enviado del General Oroño de apellido Correa los dos con comunicaciones en las cuales le decían que los aguardase que querían hablar con él. Cuando aclaró contestó las notas diciéndoles que los esperaba en ese punto, ante la opinión adversa de su hermano Gabriel quién no aprobaba esa entrevista pues temía una traición.

Al día siguiente antes del amanecer. Llegaron con sus respectivas comitivas, los dos referidos jefes Oroño y Gorordo. El primero era enviado por el Gobernador de Santa Fe y el segundo por el de Buenos Aires, a Baigorria le disgustó la posición de Oroño de excluir a Entre Ríos pero se mantuvo en silencio; Gorordo interpretando esta actitud los invitó a caminar un poco. Oroño objetó estar muy cansado por la trasnochada y se retiró; Gorordo con Baigorria siguieron caminando dando vueltas los potreros y quintas de Gallego, tratando el comisionado por Buenos Aires de que vuelva para que los indios escuchen las proposiciones del gobierno.

Baigorria trató de persuadir a los demás capitanejos, para el regreso enunciado. LLanquetruz dijo que él también se resolvía a ir. Los demás vacilaron, finalmente Baigorria les propuso viajar a los principales capitanejos a Buenos Aires, quedando el resto de la comitiva en la Horqueta del Saladillo. Respetados y muy bien atendidos, gracias a las preocupaciones de Oroño.

Evaristo Aguirre