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Un Milenario Viaje (Narrativa)

Plácidamente transcurría la arcaica vida en el submundo del mar "TETIS", hasta el instante que esa armonía comenzó a ser alterada, cada vez con mayor frecuencia, por las convulsiones de maremotos y terremotos que estresaron hasta el paroxismo a aquellos primigenios habitantes submarinos, quienes comenzaban a percibir la trascendencia de éstos fenómenos, que le señalaban el fenecimiento de su existencia, y así fue como ese fatídico día llegó inexorablemente.

La tierra comenzó a desperezarse, y se irguió de tal modo que terminó por desplazar al mar, elevándose a una altura increíble, provocando el caos y la muerte súbita, también de aquellos seres que transitaban por la faz de la tierra.

Luego de esa transformadora hecatombe, los restos de un gran caracol marino dormía ya su sueño eterno junto a sus congéneres y otras especies en los elevados “antigales”(1) de las estribaciones andinas, hasta que llegaron las épocas de intensos fríos alternados con otros templados y húmedos, que originaron los poleocauses.

El único curso hídrico que logró trasponer la llanura pampeana después que ésta se fuera paulatinamente ondulando, fue el legendario Talamochita - Carcarañá, y con su paso se abrió un profundo camino por donde aquel caracol comenzó a trasladarse acompañado por infinidad de partículas de material lítico y orgánico.

Al llegar el río Talamochita al Saladillo, (inicio del Carcarañá) sus aguas se tornan ligeramente salobre, e injecta su sabia mineral a los diversos elementos orgánicos que encuentra a su paso.

El caracol cansado ya de navegar a la deriva un buen día al llegar al desmochado, echó a sus anclas en una ollada del Espinillo y se quedó mimetizado entre las toscas de una playa.

Habían transcurrido millones de años de su existencia trashumante, su nacarada caparazón parecía haberse apergaminado al cubrirse de una fina capa de cenizas volcánicas fosilizadas.

Después de ese largo periplo, obtuvo su merecido descanso final, en la vitrina de un museo privado.

•(1)  Antigales: cementerios indígenas del N.O.A.
•(2)  Espinillo: monte aledaño al Carcarañá, relicto de la provincia fitogeográfica del Espinal.


E. Aguirre

 

Río Legendario (Zamba)

Sendero del canto agreste
Que el llano vas galopando
haciéndose aires de danza
en los remansos girando

En las antiguas barrancas
vestigios que nos legaron
están grabadas las huellas
de aquellos que nos dejaron

La historia fue remontando
sagrado Carcarañál
preñándose de leyendas
Tras la sierra del platal
Por eso tus aguas lloran
Cuando rozan el juncal

Nidales de miel y trinos
en hierbal de las riberas
con montes achaparrados
y emplumadas cortaderas

Morada ancestral de dioses
En épocas de arrebol
Reino de añá y de la luna
Hasta el ocaso del sol

Letra: E. Aguirre
Música: R. Nataluti