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Descripción del poblamiento colonial en la banda Sur del Carcarañal





En este trabajo se intentará una aproximación a fin de debelar algunos temas controvertidos de nuestra historia regional, en lo concerniente a los primeros asentamientos poblacionales en los parajes aledaños al Río Carcarañá. El espacio temporal elegido para la investigación, será objeto de un nuevo análisis, con la finalidad de obtener un avance sobre las precisiones de:

•  Los límites de la estancia jesuítica San Miguel del Carcarañal.

•  Dilucidar la confusión que existe entre el puesto de la Esquina de la citada estancia y La Guardia de la Esquina.

La fundación de la ciudad de Santa Fe, tuvo como objetivo el servir de punto de enlace entre Asunción, el interior del país y la nueva ciudad de Buenos Aires, como único puerto de salida y comunicación directa con España, es por dicho motivo, que no sólo pasaban las comunicaciones sino también el intercambio de mercaderías, siendo casi puerto preciso de detención para viajeros y comerciantes. Así de esta forma se fue cubriendo el actual territorio argentino.

Una zona intermedia entre Santa Fe y Buenos Aires, era el territorio al Sur del Río Carcarañá el que se constituía en un lugar estratégico ante las invasiones indígenas. Esta vasta heredad regada por varios cursos de agua a partir de la ribera sur del citado río y la occidental del Paraná, el Arroyo Blanco o San Lorenzo; el Arroyo Salinas o Ludueña; el Arroyo Romero o Saladillo; el Arroyo del Animal ( también denominado como Zanjón o Boquerón) o Frías; Arroyo Seco; el Pavón; el Arroyo Galloso o del Medio; Arroyo Ramallo que se extendía hasta la Cañada de Las Hermanas; en la actual provincia de Buenos Aires. Al Oeste se extendía hasta la laguna de Melincué. Esas características del medio geográfico, hizo que desde el Siglo XVII la comarca se la denominara como “Los Arroyos”.

Varias fueron las tentativas de poblamiento, el 9 de junio de 1527 en la desembocadura del Carcarañá, Sebastián Gaboto fundó el Fuerte Sancti Spiritus, siendo éste el primer asentamiento español en suelo argentino. Luego Ayolas, en 1535, fundó el Fuerte de Corpus Cristi a poca distancia de los asentamientos de los Timbúes y Caracaraes que habitaban la zona conocida como el Rincón de Gaboto o Rincón del Carcarañal, por lo que Pedro de Mendoza, al año siguiente, no queriendo estar tan cerca de los indígenas, mudó la población a otro sitio distante cuatro leguas, llamado Buena Esperanza. En la zona que posteriormente se la denominaría “Pago de Coronda”. Aunque los indígenas ribereños destruyeron esos débiles asentamientos cuya localización, cercana al Carcarañá debe haber contribuido a la difusión del nombre de este legendario río en los momentos iniciales de la Conquista.

Tan vasta región con frente de 145 Km . sobre el Paraná en el que luego quedaría delimitado el antiguo “Pago de los Arroyos”, desde la conquista la cruzaron los cristianos que iban y venían en carretas o cabalgando entre Buenos Aires y las poblaciones del interior, Chile, Perú y el Paraguay. Durante más de tres siglos aquellos viajeros soportaron los abatares que sobrevenían en este tránsito, siendo víctimas de asaltos por parte de los indígenas y bandoleros, situación que comenzó a paliarse con la creación de fortines y postas de correos a lo largo de los caminos a fin de asegurar el tránsito que por ellos circulaban.

En las primeras décadas del Siglo XVIII los pobladores provenientes de la ciudad de Santa Fe, que se asentaron en Los Arroyos y Carcarañá, no podían arriesgar a internarse en las pampas tierra adentro más de cuatro leguas por el peligro a ser asaltados.

En los comienzos, fuera de tres o cuatro pueblos fundados por los españoles, por necesidad y estrategia, todo lo demás del territorio del gobierno del Río de la Plata , eraun desierto. De Santa Fe a Buenos Aires, navegando el Río Paraná no había ningún puerto, salvo el de Baradero, fundado en 1616. El de Las Conchas donde se construyó provisoriamente, un fuerte y en 1676 un pueblo, desde cuya época, fue puerto de embarcaciones y viajeros. En el Arroyo de Las dos Hermanas fundose un pueblo arriba del puerto del mismo nombre y un camino hacia Córdoba.

En 1630 se levantó una capilla en Luján y en 1680 se formó un pueblo; y mas tarde en 1725, se creó la villa del Rosario o Los Arroyos, pago dependiente de Santa Fe y en 1749 Las hermanas o San Nicolás, pago dependiente de Buenos Aires, y San Antonio de Areco en 1732, pero el paso por este puerto era peligroso a causa de las continuas invasiones de los indios pampas.

Los diferentes viajeros que nos han dejado las relaciones de sus viajes, nos señalan el itinerario seguido desde Buenos Aires a Córdoba en 1658, de Buenos Aires a Río Luján, de aquí al Río Arrecife pasando por varias habitaciones y chacras cultivadas por españoles; del Saladillo, dejando la provincia de Santa Fe a Córdoba, costeando el río. El camino entre Buenos Aires y el Paraguay seguía el curso del Paraná, pero alejado de la costa, evitando los pasos peligrosos de las cañadas y arroyos, además la costa era frecuentada por indígenas de las islas y navegantes del norte.Organizados en 1748 los primeros servicios postales entre Buenos Aires, Chile y el Alto Perú, la correspondencia se realizaba a través de charquis a caballos los que eran auxiliados al igual que los viajeros por los escasos pobladores radicados en las rutas: caballos para la remuda, alimentos y alojamiento.

Las primeras postas las estableció en 1771 el visitador de correos Alonzo Carrio de la Vandera para servicios de charquis afectados a las carreras de Chile y el Alto Perú, los que por un solo camino atravesaban Los Arroyos de Sureste a Noroeste, desde Pergamino a Guardia de la Esquina , puntos donde el visitador designó maestro de Postas, no así en India Muerta, poblado intermedio situado a 16 leguas de Pergamino y 24 de Guardia de la Esquina y de éste punto seguía costeando el Río Carcarañá con rumbo Oeste.

Posteriormente se ubicaron postas intermedias en esa carrera para acortar tramos, pero éstas solían ser mudadas de lugar unas veces, por razones estratégicas y otras alejarlas de las embestidas de los malones, como así para evitar campos azotados por pestes o asolados por las sequías.

Muchas postas eran, en realidad, fortines o cantones construcciones precarias y rudimentarias, rodeadas, a veces, de un foso exterior o simple empalizada de palo a pique, donde se carecía de madera se plantaron pencas traídas del norte que protegían ranchos de adobe y paja, destinados a la comandancia y cuadra de soldados y el característico mangrullo, construido generalmente de troncos de palmas, eran los elementos esenciales.

El Padre Parras en 1749, señala más detalladamente el itinerario de su viaje desde Buenos Aires a Santa Fe y Asunción. A su regreso en el tramo desde Córdoba hacia Buenos Aires el Padre toma otro camino: Río Segundo Cañada del Gobernador, Totoralejo, Río Tercero, Fraile Muerto, Las Barrancas, el Salado donde se juntan los Ríos Tercero y Cuarto, Cruz Alta, estancia de Vergara en Los Desmochados (ubicada sobre la margen izquierda del Río Carcarañá), Capilla del Rosario y por la costa hacia el Sud, hasta Buenos Aires. Sin dar precisiones de La Guardia de la Esquina.

El constante peligro de los indígenas de las pampas hizo que la Administración de Correos buscase otro camino más poblado y cercano a los grandes ríos, con agua permanente. Esta ruta se estableció en agosto de 1779 y era conocida por el “camino de la costa” porque “costeaba” el Paraná el Río Tercero-Carcarañá.

El “itinerario de Postas de la Carrera de Potosí”, formado en 1786, indicaba que el camino partía de Buenos Aires y al llegar al pueblo de Arrecifes, aquí se separaba el antiguo camino que seguía al Fuerte de Pergamino y se tomaba el nuevo para Fontezuelas, Arroyo de Ramallo y Arroyo del Medio, límete con la provincia de Santa Fe, desde este punto seguía la posta del Arroyo Pavón a 5 leguas del Arroyo del Medio y 10 leguas de Los Manantiales, a las 4 leguas se hallaba la posta de la Candelaria , a 6 leguas seguía la posta de Los Desmochados, a 4 leguas se hallaba la posta de Arequito, a 4 leguas continuaba a la posta en la Esquina de la Guardia , que desde 1771 estuvo a cargo de don Fernando Sueldo, fue atendida después de su muerte, por su viuda, doña Mariana Coronel y su hijo, don Agustín Sueldo, desde el 15 de marzo de 1784. Luego se hizo cargo doña Hilaria Gaytán, viuda del anterior y su ayudante don Francisco Gallegos, el 3 de noviembre de 1802. Este último se hizo cargo en propiedad, con título del 18 de abril de 1804, separándose a doña Hilaria Gaytán.

Aquí terminaba la antigua jurisdicción de Buenos Aires y más tarde la de Santa Fe.

El incremento del tráfico interno activó la lucha por controlar la frontera, esto llevaría a las autoridades españolas a crear una línea de fuertes para asegurar su dominio. Así es como un convenio entre el Teniente Gobernador de Santa Fe, Melchor Echagüe y Andía, con el Virrey Ceballos, establece la fundación de los fortines de Pavón, India Muerta, Melincué y La Esquina en el año 1777, este mismo año Ceballos es reemplazado por Juan José de Vertiz y Salcedo.

Por ese entonces ya se denominaba “Fortalezas” a los parajes donde estaban ubicadas estas guardias militares. El capitán Cristóbal de Oño y Quiróz las describe así: “Se llama a un corral que es donde queda la gente, y toda la fortificación se reduce a cuatro frentes, dos de veinticinco pasos, frente cubierto de madera que hasta ahora mantienen la misma torquedad con que se criaron muy desiguales y todos cóncavos, pero con esos defectos se conseguían naturales troneras para defenderse y a más sirven de parapetos unos cueros, el terraplén es el natural de la pampa, pues no hay ni una pulgada de tierra levantada, tienen también dos cubos que cada uno flanquea dos cortinas y sobre todo una que llaman mangrullo y sirve de atálamo.” (1)

(1) Ribas Marcos P.: Historia del Fuerte de Melinkué Pág.12

En 1824 se levantó inmediato al desagüe del Arroyo Candelaria en el Arroyo Saladillo0, sitio donde forma una horqueta, el fortín Guardia de la Horqueta. Desde 1843 a 1852, en el paraje denominado Boquerón, cercano a la desembocadura del Saladillo, estuvo estacionado la división del Coronel Vicente González, integrado por un millar de soldados; tenía por objetivo guarnecer la frontera Sur de los malones.

Puesto de la Esquina

Con respecto a la situación de los puestos de la estancia San Miguel se destaca la información que aporta José María Calvo: expresa que son seis y que el principal de estos es el de San Miguel anexo al casco y la Capilla , y que los demás son:

El Paraje de la Esquina ; en la costa del Carcarañá, a dos leguas de San Miguel, próximo a la actual localidad de San José de la Esquina .

Puesto del Rincón del Carcarañál; en Lengua de Tierra que forma la desembocadura del río en el Paraná.

Puesto del Potrero: a cuatro leguas de San Miguel sobre la costa del Paraná.

Puesto de San Ignacio: a cuatro leguas de San Miguel entre las actuales ciudades de Casilda y Colonia General Roca ( localidad de Los Molinos).

Puesto de la Cañada : a cuatro leguas de San Miguel.

Puesto de San Lorenzo: en la bajada de San Lorenzo.

A partir de estas referencias se puede hacer una reconstrucción del espacio que abarcaba la estancia.

En coincidencia con el autor Ceferino Roque Moreira que difiere con Luis María Calvo, quien ubica al puesto de La Esquina en la localidad de San José de la Esquina , siendo que dice que entre esta localidad y el puesto mediaba dos leguas, este error de interpretación se ha reiterado en todos los autores que han tratado este tema, quienes confunden el puesto donde estuvo situado el puesto de La Esquina ubicado en la zona conocida como Vuelta de Grondona con la Guardia de la Esquina ubicada a 90 Km .

El puesto de La Esquina era de gran importancia estratégica al igual que el puesto del Rincón del Carcarañá para controlar la vía de transporte terrestre desde Buenos Aires con las carreras que conectaban con el resto del interior.

Desde 1722 recrudecían los asaltos de los indígenas chaqueños a la ciudad de Santa Fe y hasta la sitiaron debido a la falta de cuerpos armados para la defensa.

Fue en esa circunstancia cuando la estancia San Miguel del Carcarañá se transformó en un soporte providencial para la ciudad de Santa Fe. En tropas de carretas primeramente llegaban desde allí los víveres para la desamparada ciudad y posteriormente embarcaciones por el río Coronda.

Atendiendo el clamor de la población el gobernador Mauricio Bruno de Zabala se trasladó a esta ciudad, disponiendo la creación del cuerpo de blandengues, ayuda económica, armamentos y dos dotaciones de 40 soldados, una de las cuales establecido en el Rincón de Gaboto aseguraba la provisión de víveres por la vía fluvial, y la otra, situada en la Esquina del Carcarañá, impediría las invasiones de los pampas. La fecha de estos establecimientos militares fueron en 1726.

Como resultado del progreso y el amparo de estas resoluciones, aumentaron las poblaciones en la zona como lo demuestra la disposición del Cabildo de Santa Fe el 16 de junio de 1730 al suprimir seis de los ocho curatos existentes, reduciéndolos a dos. Uno destinado a Coronda y la Capilla del Rosario y el otro al “pago de Guardia de La esquina del Carcarañá, donde reside La guardia, hasta Las Dos Hermanas veinticuatro leguas al aparte de esta ciudad y algunas poblaciones que están situadas sobre el citado Río Carcarañá” (2)

Rivas Marcos P. : Historia de Guardia de la Esquina. Pág. 9

El pago de Las Dos Hermanas era San Nicolás. La información que nos proporciona este dato puntual lo podemos corroborar cotejando la distancia que mediaban entre las postas situadas en la carrera de Buenos Aires a Santa Fe, en este tramo: desde Hermanas ( San Nicolás Administración); a Arroyo del Medio 8; a Arroyo Seco 6; a Rosario Administración 5; a Espinillo 4; a San Lorenzo 3.

Mientras que si efectivamente La Guardia de la Esquina fuera la Guardia de San José de la Esquina tenemos la siguiente distancia: de Pergamino 16 leguas a India Muerta ( ubicada en las márgenes del Arroyo del Saucee) y de ésta ( población desaparecida) a Guardia de la Esquina 24 leguas. Como podemos apreciar las distancias no se corresponde.

 

Límites de la estancia San Miguel de la banda Sur del Carcarañal.

El 18 de mayo de 1767, se leyó en Santa Fe, el Real Despacho fechado en el Pardo el 27 de febrero para que se extrañaran a los jesuitas del dominio real, así sacerdotes como coadjutores y legos que hayan hecho la primera profesión, y novicios que quisieran hacerlo y se ocuparan las temporalidades de la Compañía. Cumpliendo esta orden se ocupan en Santa Fe los bienes de los jesuitas, habiéndose hallado entre los expedientes civiles del archivo, el siguiente inventario, que hemos circunscripto a la estancia San Miguel, levantado el 28 de noviembre de 1768.

Estancia San Miguel, a 22 leguas de la ciudad de Santa Fe fue evaluada en enero de 1769 por el alcalde Domingo Maciel.

La capilla, libros, muebles y rancheríos 4.130 pesos., esclavos 83 en 12.825 pesos, animales vacunos 4.615 y de hierra 630, total 5.245, mulas 5.172, burros 640, yeguas 7.190, potros y potrancas 580, burros hechores 19, caballos 709, ovejas 1593, ocho y media leguas de tierra por vía Sud del Carcarañal y seis leguas o centímetros por parte Norte , valor: 20.980 pesos, total: 40.175 pesos.

Con respecto a las confusiones que han originado por otra parte errores de interpretación en las extensiones de la estancia jesuítica a la que se la hace llegar hasta los límites con la provincia de Córdoba diremos: el 13 de septiembre de 1719 Antonio Vera Mujica vendió a la compañía de Jesús, de santa fe, las tierras que comprendían “desde la caída al Paraná del Río Carcarañá, caminando río arriba hasta Las tunas y Desmochados, que serán doce leguas, y por la costa hasta el sanjón de Las Salinas, cosa que tendrá como diez leguas “. (3)

Esta superficie territorial fueron enajenadas y mensuradas por el juez Comisionado Pedro Mihura y como agrimensor el piloto Pedro M. de Arismendi, quienes realizaron esta tarea en febrero de 1775. Corroborado esto en el Boleto de Compra-Venta de la Estancia “ La Cautiva ” de la Colonia General Roca.

Nos quedaría pendiente la determinación de la fecha de fundación de la Guardia de la Esquina , actual San José de la Esquina.

Locatelli Delfo E.: Historia de la propiedad territorial en el Municipio de Rosario. Pág. 15

 

BIBLIOGRAFÍA

Álvarez Juan: Historia de Rosario 1689-1939 Buenos Aires 1943.

Álvarez, Gerardo: Carcarañá y su Río. En Revista de la Historia de Rosario Año 1983, Nº 35

Bose Walter B: Las Postas en las provincias de Santa Fe , Entre Ríos, Corrientes y Misiones -1772-1880- En 20 trabajos y comunicaciones Facultad de Humanidades y ciencias de la Educación Dep. de Historia.

Cervera, Manuel M: Historia de la Pcia. de Santa Fe contribución a la Historia de la Rep. Argentina. 1573-1853 Tomo I

Córdoba Lutges María A. Bergniade: Orígen y evolución del Correo en Rosario . En Revista de Historia de Rosario Año 1968- Nº 15/16

Fernández Díaz A.: Rosario desde lo más remoto de su historia. 1650 a 1750. Rosario 1941.

Lía Claudia García: Historia Integral de Arequito. Tomo I – año 1989.

Locatelli Delfo E.: Historia de la Propiedad territorial. En el Municipio de Rosario Rosario 1974.

Mikielievich Wladimir C.: La Posta de San Lorenzo un trillado error Histórico. Rosario 1975.

Moreira Ceferino Roque: “Estancia San Miguel del Carcarañal” La estancia Jesuítica como una unidad de producción, su relación con el espacio y las rutas comerciales.

Un caso particular: La estancia San Miguel del Carcarañal En arqueología Rosarina Hoy Nº 1.

Rivas, Marcos P: Historia de Guardia de la Esquina. Año 1986.

Rivas Marcos P.: Historia del Fuerte de Melinkué. Año 1946

Soler, Amadeo P.: Los 823 días del Fuerte Sancti Spíritus y La vigencia permanente de Puerto Gaboto.

Tomasini, Jorge: Rosario después de Pavón.en Revista de Historia de Rosario. Año 1983 – Nº 35

 

Autor: Evaristo Aguirre

 

Trabajo presentado en el encuentro de Historia Regional organizado por la Agrupación de Historiadores Federados del Sureste de Córdoba y Suroeste de Santa Fe

VENADO TUERTO, 3 DE OCTUBRE DE 2009